Información del Logo

El Día del Ave Nacional: El Hornero, ave de la Patria

Si artistas como Leopoldo Lugones, Atahualpa Yupanqui o Rafael Obligado se detuvieron en esta humilde ave terrosa, algún encanto tendrá. Es que un nido tan vistoso, y sus connotaciones para nuestra especie, no podían pasar desapercibidos a observadores tan sensibles. Sensibles y curiosos, como seguramente lo serán ustedes que ya mismo querrán conocer algunos de los secretos que guarda esta especie en su relicario de barro.

¿Sabían que esa fortaleza pesa unos 4 kg? ¿O que sus paredes tienen en promedio 25 mm? ¿Y que una pareja de horneros (macho y hembra) lo construye y tarda 10 días desde que inician la obra hasta finalizarla? ¿O que cuando el nido es abandonado puede ser ocupado por individuos de una veintena de especies de otras aves?

Pero su singularidad supera la cuestión del nido. Porque este elegante pajarito ocupa un sitial de honor en nuestra fauna. Como si fuera un candidato presidencial, el Hornero participó de una encuesta en todo el país en el año 1928, para aspirar a ser el Ave Nacional. Y “ganó en primera vuelta”, ya que obtuvo un amplio respaldo de los alumnos votantes, llegando a unos 10.725, siendo el Cóndor el segundo más elegido, con 5.803 sufragios y en tercer lugar el Tero con 4.002 votos. (www.avesargentinas.org.ar)

DESCRIPCIÓN: Mide18 cm. Es el ave nacional. Cabeza de color pardo castaño; cola y alas pardas rojizas, lomo pardo rojizo más apagado; garganta blancuzca; pecho y vientre acanelados claros; patas oscuras grisáceas; al volar se le ve una banda canela en las alas.

COMPORTAMIENTO: Anda en el suelo, con un caminar lento y elegante. Canta sobre los árboles a dúo con su pareja y ambos agitan las alas. Muy confiado, se acerca mucho al hombre y a sus viviendas.

HÁBITAT: Vive en ambientes muy variados, desde campos abiertos, montes, parques y jardines hasta zonas rurales, pueblos o grandes ciudades. Tuvo una perfecta adaptación a la vida junto al hombre. No se encuentra esta especie en zonas selváticas.

ALIMENTACIÓN: Se basa principalmente en insectos y otros invertebrados, sus larvas y huevos, que captura con el pico en el suelo, entre los pastos y detrás de las hojas, durante sus largas y tranquilas recorridas.

NIDO: Su conocido nido tiene forma de hornito de barro. Demora entre 7 a 15 días en construirlo, según la disponibilidad y la distancia a la que se encuentre el barro. Ambos padres se ocupan de la construcción. Generalmente mezclan pajitas para darle más consistencia a la estructura. Posee una entrada lateral con un pasillo corto que termina en la cámara de cría a la que acondicionan con pastos secos, cerdas y otros materiales suaves. La hembra pone 3 ó 4 huevos blancos. En ocasiones es parasitado por el tordo renegrido; se puede ver, incluso ya fuera del nido, a los horneros alimentar a los pichones de tordos. Los nidos de horneros duran varios años, y son utilizados por otras aves para nidificar, como también de refugio de otros animales silvestres.

SITUACIÓN: Abundante. Sus poblaciones no presentan riesgo.

DISTRIBUCIÓN: Típicamente del cono sur. Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay; en Argentina se distribuye por todo el norte hasta el norte de la provincia de Santa Cruz.

Ficha Técnica

Orden: Passeriformes
Familia: FURNARIIDAE
Nombre Común: HORNERO
Nombre Científico: Furnarius rufus
  No amenazada